domingo, 13 de enero de 2008

SEMANA SANTA DE CÁCERES

EN CARNAVALES....

El Pero Palo

FIESTAS DE CÁCERES

El Jarramplas

sábado, 12 de enero de 2008

QUE VISITAR EN CACERES

Oír Extremadura parece que nos asusta. Una zona castellanizada, de calor, de pueblos que conservan sus viejos castillos dejados por la Edad Media, campos de secano.

Pero Extremadura también es un sitio ideal para la paz, el descanso, la tranquilidad y alejarnos del estrés, el mundanal ruido, la vida fugaz y desconcertante. Os invito a un paseo.

Extremadura fue una región próspera ya en tiempos de los romanos y conserva algunos vestigios de su pasado árabe. Sin embargo, su verdadero esplendor fue consecuencia del descubrimiento de América. Muchos de los cabecillas de la conquista como Pizarro, Hernán Cortés y Núñez de Balboa nacieron en estas tierras. Y junto a las grandes figuras, numerosas personas anónimas se embarcaron también en la aventura.

Visitar el Barrio Antiguo de Cáceres representa, en cierto modo, trasladarse a la época en que estaq parte de España vivía volcada en los viajes a América. Este conjunto amurallado declarado Patrimonio de la Humanidad alberga, además de bellas iglesias, multitud de palacaios que pertenecieron a los conquistadores; descubrir sus patios y pasear por sus calles encierra un gran aliciente.

En Trujillo, los edificios palaciegos de los s. XIV y XVII llenan el casco histórico. La ciudad está dominada por el castillo, desde cuyo emplazamiento las vistas son magníficas.

Por la N-V, en dirección a Mérida, se llega desde Trujillo hasta Miajadas, que conserva restos de las murallas y del castillo. Desde allí, pasando por Escurial y Logrosán, se accede a Guadalupe, el pueblo de pintoresca arquitectura en el que se encuentra el bello monasterio de Guadalupe. En este convento jerónimo debián solicitar licencia los conquistadores para zarpar a América. Así lo hizo Cristóbal Colón, quien después bautizó con el nombre de Guadalupe una de las islas que descubrió en las Antillas. La visita al recinto incluye la iglesia, el claustro mudéjar y los museos de Bordados y de Miniaturas.

Pero Extremadura no es sólo tierra de conquistadores y recuerdos medievales; el sur está relacionado más estrechamente con la colonización romana y la posterior dominación árabe.En estas tierras sembradas de olivares, algunos pueblos de casas blancas con rejas de hierro forjado recuerdan la proximidad de Andalucía.


yahoo

NO TE LO PIERDAS...

EL CASCO ANTIGUO.


La ciudad antigua de Cáceres constituye un privilegiado conjunto monumental único en España. El recinto amurallado de Cáceres contiene el conjunto de arquitectura civil y religiosa más importante del Renacimiento español que se conserva intacto en nuestros días. La gran mayoría de los edificios civiles y religiosos que componen el casco antiguo de Caceres data finales del siglo XIV, y especialmente de las reformas, ampliaciones y nuevas construcciones efectuadas durante el siglo XV y el siglo XVI. Debido a este esplendor monumental, Cáceres fue declarada Monumento Nacional en 1949 y, en 1986, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Les mostramos un maravilloso recorrido por la parte antigua de Cáceres (Extremadura - España) declarada "World Heritage Site" por la UNESCO.

En nuestra ciudad podrá visitar restos de los primeros asentamientos humanos del Paleolítico Superior en la Cueva de Maltravieso, las ruinas del primer asentamiento romano en el campamento de Cáceres el Viejo, sus murallas árabes y el segundo mayor aljibe del mundo, su barrio judío y, fundalmente, un conjunto de arquitectura civil y religiosa renacentista único en el mundo por su homogeneidad y estado de conservación.

Palacios, casonas, iglesias y conventos se suceden sin solución de continuidad permitiendo al visitante retroceder en el tiempo y disfrutar del sonido de sus pasos por callejuelas inverosímiles en las que la piedra, las cigüeñas y los vencejos son los protagonistas del paisaje.


www.inedito.com/caceres/


RUTA LAS HURDES

Tal y como son

La Comarca de Las Hurdes se encuentra al norte de la provincia de Cáceres, lindando con la provincia de Salamanca. Son 471 km2, cercados por la Sierra de Gata y por el Valle del río Ambroz.

Cuatro son los Valles que forman esta maravillosa Comarca Natural. Cada Valle tiene su río: el Ladrillar, el Hurdano, con su afluente el Malvellido, Los Angeles y el Espabarán, que su vez es afluente de Los Angeles.

La Comarca de Las Hurdes está formada por seis municipios, de los cuales, en esta ruta visitaremos tres: Nuñomoral, Casares de las Hurdes y Ladrillar.


La historia de Las Hurdes está llena de tópicos y mitos que tienen, como dice Miguel de Unamuno, “de antaño el prestigio de una leyenda”.

Estas tierras ya estaban pobladas en la Edad de Bronce, dato que atestiguan sus petroglifos, escrituras en piedra en las que podemos ver el modo de vida de los primeros pobladores.

En un principio pertenecieron a las tierras de Granadilla (Casa de Alba) hasta que en el año 1289 pasaron a pertenecer al concejo de La Alberca (Salamanca). A lo largo de 600 años los hurdanos fueron buscando su libertad y la de sus tierras. Se fue tejiendo una leyenda negra que tiene su punto álgido con la película “Tierra sin Pan”, del cineasta Luis Buñuel.

Superada ya esa literatura fantástica, la Comarca de Las Hurdes ofrece, hoy en día al viajero, su riqueza cultural, social, antropológica, su naturaleza, su gastronomía, sus fiestas, … es decir Las Hurdes tal y como son.

Importante es señalar, al futuro viajero, que sus carreteras están en bastante buen estado, pero con algunas curvas. Y que la infraestructura de restaurantes y alojamientos es amplia, aunque se recomienda la reserva previa.

Nuestra base será el pueblo de VEGAS DE CORIA en la carretera EX-204, en el municipio de Nuñomoral. Antes de nada, indicar al viajero que, por supuesto, tiene la libertad de hacer su propia ruta y montar su campamento base en cualquiera de los pueblos de esta espectacular Comarca.

Estableceremos dos rutas: primeramente visitaremos el valle del río Ladrillar y al día siguiente el valle del río Hurdano, con su afluente el Malvellido.

Estamos ya en el municipio de Ladrillar que linda con la Sierra de La Alberca en la provincia de Salamanca. Encontraremos las serranías repobladas de pinos, robles y castaños, con multitud de riachuelos de aguas cristalinas donde nos podremos dar un buen baño en las muchas “pozas” o piscinas naturales. Es importante llevar prismáticos para disfrutar del vuelo de las rapaces y cámara de fotos para llevarnos un recuerdo de estas tierras.

La carretera que va siguiendo el curso del río Ladrillar, termina en la alquería de Ríomalo de Arriba, y con ella nuestro recorrido. En el pueblo anterior, el Ladrillar, donde se funde la arquitectura de sus casas con el paisaje, se ubica el Ayuntamiento.

En nuestra segunda ruta, el paisaje transcurre por las carreteras que van parejas a los ríos Hurdano y Malvellido. Los pueblos y alquerías son muchos aunque sólo citaremos algunos.

El municipio de Nuñomoral lo completan otras once aldeas o alquerías como Vegas de Coria, que tiene una de las piscinas naturales más grandes de Las Hurdes, Cerezal, famosa por la producción de castañuelas, Martilandrán, bella alquería, La Fragosa en la ladera de una montaña, El Gasco donde los lugareños hacen trabajos artesanales, en Asegur encontraremos edificaciones de pizarra y mampostería, Rubiaco, La Batuequilla, Aceitunilla donde existe una prensa tradicional de hacer aceite, Horcajada … y así, hasta 11 alquerías. El Ayuntamiento se encuentra en la localidad de NUÑOMORAL.

Y en el municipio de Casares de Hurdes tenemos la localidad del mismo nombre, donde se encuentra el Ayuntamiento, y que es conocida como “el balcón de Las Hurdes”. Citaremos el nombre de algunas aldeas que forman parte de este municipio: Casarrubia, La Huetre, Robledo, Carabusino y Heras. Aquí los amantes de la montaña se encuentran en la “gloria”, con picos como Rayado y Bodoya, o el nacimiento del río Hurdano.

En casi todas las alquerías y pueblos podremos comprar artesanía y disfrutar de la gastronomía con el cabrito asado, los peces de río, carnes a la brasa, miel, polen o los dulces caseros con miel, como los tiroletes, roscas y floretas.



No se olvide el viajero que se encuentra en plena zona de producción de una joya de la gastronomía, como es el Aceite de Oliva Virgen Extra, que se comercializa bajo la etiqueta de calidad Denominación de Origen “Gata-Hurdes”.


www.cerespain.com/gata_hurdes_ruta1.html

RUTAS TURISTICAS DE CACERES

RUTA POR EL JERTE

Empezamos nuestra ruta en el Puerto de Tornavacas, en lo más alto del Valle del Jerte, donde nace el río que da nombre a este valle que se encuentra plagado de cerezos. Un millón y medio de ellos disfrutan de un clima apropiado para dar cada verano una de las frutas más apreciadas de España: la CEREZA DEL JERTE.

Todos los pueblos del Valle tienen la misma gastronomía basada en los productos derivados del cerdo, de las cerezas (mermeladas y aguardientes), cabrito, migas, calderetas, "patatas revolcas", sopas, buñuelos y un largo etcétera. De sus bosques de castaños salen unas magníficas castañas que al consumirlas asadas se llaman "calbotes". Recomendamos beber un licor que se llama "gloria".

La primera población que visitamos es TORNAVACAS, cuyo municipio hace frontera con Ávila y el viajero debe apearse del coche para disfrutar, desde un mirador en lo alto del Puerto de Tornavacas, de la inmensidad del Valle del Jerte.

La siguiente localidad es Jerte. Cualquier época del año es buena para disfrutar de este pueblo y su entorno. En la zona de la Reserva Natural "Garganta de los Infiernos" por donde pasa la calzada romana, hallamos uno de los parajes más hermosos de esta comarca, que los romanos conocieron como "comarca del gozo".

Seguimos camino por el Valle del Jerte, cruzamos un puente romano y llegamos a CABEZUELA DEL VALLE declarada Conjunto Histórico-Artístico.

La siguiente población es NAVACONCEJO. Se puede disfrutar de la naturaleza en su término municipal (senderismo, rutas a caballo, bicicleta, etc.), si es verano podemos comprar cerezas en su Cooperativa Agrícola.

Seguimos el curso del río Jerte, paralelo a la carretera, y en un desvío nos dirigimos a la población de PIORNAL. Antes habremos cruzado las localidades de CASAS DEL CASTAÑAR, CABRERO y VALDASTILLAS. En todas ellas destaca la arquitectura popular de sus casas. Y todas están rodeadas de miles de cerezos. El viajero tiene que recordar que el aceite de oliva virgen extra que se saca de las aceitunas de los olivos que también pueblan las laderas de este valle es de magnifica calidad y también tiene Denominación de Origen.

A continuación el pueblo serrano de PIORNAL se encuentra a más de 1000 metros en la Sierra de San Bernabé, paso obligado entre las comarcas naturales del Valle del Jerte y La Vera. Un auténtico balcón, sobre todo para disfrutar del espectáculo de los cerezos en flor en el mes de marzo.

El 19 y 20 de enero en este pueblo se celebran fiestas en honor de San Sebastián. "El Jarramplas" toca el tambor por las calles entre una constante lluvia de nabos. Es una fiesta muy concurrida y turística.

Ya en la Comarca de La Vera y bajando por una empinada carretera llegamos a un pueblo precioso llamado GARGANTA LA OLLA donde podemos disfrutar de buena arquitectura popular y una gastronomía riquísima. Descansados después de degustar una buena comida extremeña nos dirigimos a CUACOS DE YUSTE, lugar de retiro y fallecimiento, en el Monasterio de Yuste, del Emperador Carlos V. Es imprescindible realizar una visita al Monasterio.

El 4 de noviembre sale de Valladolid camino de Yuste. Es su último viaje: el Emperador sufre la enfermedad de la gota. Pasa el puerto de Tornavacas (como el viajero) subido en una silla de manos. El 12 de noviembre llega al Castillo de su amigo el Conde de Oropesa (hoy convertido en el Parador de Turismo Carlos V) en Jarandilla de la Vera. Cansado de esperar la terminación de las obras se instala en él el 3 de febrero de 1557 y muere el 21 de septiembre de 1558. La población de CUACOS DE YUSTE ha sido declarada Conjunto Histórico-Artístico. Es este lugar nació y se crió el hijo natural del Emperador Carlos V, al que popularmente se le conocía como Jeromín. Su hermanastro, el rey Felipe II, le cambió el nombre por el de don Juan de Austria. Estuvo al mando de la flota y obtuvo un gran triunfo en la batalla de Lepanto contra los turcos.

Para dar término a esta ruta llegamos a la población más importante de la Comarca de la Vera: JARAÍZ DE LA VERA. Esta localidad también es famosa por otro producto gastronómico de gran calidad, el conocido como Pimentón de la Vera. Imprescindible para cocinar otros platos como los derivados del cerdo.

Por último decir que esta ruta además de poder hacerla en coche se puede hacer andando (como lo hizo el séquito del Emperador Carlos V), en bicicleta o ¿por qué no? a caballo. Lo que tiene que tener seguro el visitante de estas tierras es que se encontrará con un entorno natural que le proporcionará grandes satisfacciones y una magnífica gastronomía.


www.cerespain.com

RUTAS TURISTICAS DE CACERES

Ruta Vía de la Plata.

Ruta de la Plata.

Vía de la Plata

La Vía de la Plata es el eje vertebrador de Extremadura. Desde tiempos prehistóricos hasta la actualidad, todos aquellos que han representado algo en la historia de España han pasado por este camino, trazado por el emperador Octavio Augusto al iniciar el Iterab Emerita Asturicam (el camino que va desde Merida hasta Astorga).

Esta ruta ha sido el Camino de Santiago del Sur, conocido a la vez como Camino Mozárabe, por el que peregrinaban a Santiago de Compostela los cristianos que vivían bajo el dominio musulmán.

La Vía de la Plata ha servido también para el intercambio artístico (arte mozárabe y barroco de Sur a Norte, y gótico y románico de Norte a Sur). Todo ello ha dejado a su paso por Extremadura un legado de innumerables ejemplos de la mejor historia, naturaleza, artesanía, gastronomía y arte a la largo de sus 300 km.

La Ruta Vía de la Plata recorre Extremadura de norte a sur, comenzando en el Valle del Ambroz, frontera con Castilla y León, hasta llegar a los dominios del río Tajo, Cáceres y las poblaciones que se encuentran en el camino hacia Mérida, la que fuera capital de la provincia romana de la Lusitania. Desde la antigua Emerita Augusta junto al río Guadiana, la ruta continúa bajando hacia el sur de la región cruzando las fértiles llanuras de Tierra de Barros, para finalizar el itinerario en la comarca de Tentudía-Sierra Sur, lindante ya con Andalucía.

Ruta para 6 días/ 5 noches, dividida en 5 tramos
  • Tramo I, noche en nuestros Alojamientos de la zona
  • Tramo II, noche en nuestros Alojamientos de la zona
  • Tramo III, noche en nuestros Alojamientos de la zona
  • Tramo IV, noche en nuestros Alojamientos de la zona
  • Tramo V, noche en nuestros Alojamientos de la zona

Tramo I

El primer tramo de la Vía de la Plata nos llevará desde Baños de Montemayor, limítrofe con Castilla y León hasta Cabezabellosa, en el Valle del Ambroz, desde donde es posible adentrarse en el Valle del Jerte.

En la comarca del Valle del Ambroz, algunas poblaciones ofrecen al visitante la posibilidad de conocer buenas muestras de arquitectura popular, construcciones religiosas o civiles, e incluso, restos arqueológicos de época romana de sumo interés.

Destacados:

  • Baños de Montemayor: Localidad célebre por sus baños termales de origen romano y por conservar 3km del trazado original de la primitiva calzada romana. Es uno de los centros más importantes de la cestería del mimbre y del castaño.
  • Hervás: Uno de los conjuntos arquitectónicos más interesantes de esta zona, declarado Conjunto Histórico de Interés Cultural. Son dignos de visitar su barrio judío y el Museo Pérez-Comendador Leroux.
  • Aldanueva del Camino: Por su Calle Real discurre el trazado original de la Vía de la Plata. Aún se conserva un puente romano que también pertenecía al trazado de esta calzada.
  • Ruinas Romanas de Cáparra: Los restos de la antigua Capera romana se encuentran entre los límites municipales de Oliva de Plasencia y Guijo de Granadilla. El monumento más sobresaliente de este conjunto es el arco cuadrifonte de Cáparra (S. II d.C); la Vía de la Plata discurría por debajo de este arco.

Tramo II

Este segundo tramo nos llevará desde Plasencia, ciudad que conserva un importantísimo legado histórico-artístico, hasta Malpartida de Cáceres, en cuyas cercanías se encuentra uno de los Monumentos Naturales más importantes de Extremadura: Los Barruecos.

Recorreremos algunas poblaciones que ofrecen al visitante la posibilidad de conocer importantes muestras del legado dejado por las antiguas civilizaciones que habitaron la zona.

Destacados:

  • Plasencia: Capital del Valle del Jerte, declarada Conjunto Histórico de Interés Cultural. A destacar su Catedral, con las magníficas tallas de su coro, la Plaza Mayor, centro neurálgico de la ciudad, que aún conserva su antiguo aire medieval, como zoco y lugar de intercambios, sus Murallas y Puertas de acceso a la ciudad, ejemplos del poder que ostentaban la nobleza y el clero en esta ciudad fundada por Alfonso VIII.
  • Pedroso de Acím: En sus inmediaciones se sitúa el Monasterio del Palancar, fundado por el Santo extremeño San Pedro de Alcántara, un edificio que sobrecoge por su austeridad y sus reducidas dimensiones dimensions.

Tramo III

Este tramo de la Vía de la Plata nos lleva desde Cáceres, ciudad Patrimonio de la Humanidad, hasta Mérida, capital de la Comunidad Autónoma de Extremadura, pudiendo hacer una visita en el camino al Parque Natural de Cornalvo, de más de 10.000 hectáreas, hábitat de numerosas especies de rapaces y rico en vegetación de bosque mediterráneo, con especies de alcornoques centenarios .

Destacados:

  • Garrovillas: En sus inmediaciones se halla el puente romano de Alconétar (fue trasladado desde su emplazamiento original hasta este lugar para salvarlo de las aguas del Embalse de Alcántara). El puente tenía una longitud de 290m y 16 arcos, de los que se conservan 4. En Garrovillas podemos visitar su magnífica Plaza Mayor porticada.
  • Alcántara: Es digno de contemplar su Puente Romano.
  • Cáceres: Tercer Conjunto Monumental más importante de Europa, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986. Muestra de perfecta conservación de una ciudad medieval, de iglesias y palacios construidos con fortunas llegadas de Las Indias. En su recinto amurallado podemos perdernos por callejuelas, juderías, palacios, catedrales, adarves...que nos transportan a otros tiempos. Es imprescindible realizar una visita nocturna de la ciudad antigua, ya que a esas horas, su magia se potencia mucho más.
  • Alcuéscar: Se conservan restos de una antigua villa romana. Cabe destacar también la ermita hispano visigoda de Santa Lucía del Trampal.

Tramo IV

El penúltimo tramo de la Ruta nos llevará desde Mérida, la que fue capital de la provincia romana de la Lusitania, hasta la localidad de Los Santos de Maimona, en la comarca de Zafra.

Destacados:

  • Mérida: Capital de la Comunidad Autónoma de Extremadura, fue fundada en el año 25 a.C. por el emperador Octavio Augusto, para premiar a los veteranos legionarios que habían luchado en el norte contra cántabros y astures. Emerita Augusta fue la capital de Lusitania, prueba de ello es su magnífico conjunto arqueológico, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1993. Muchos de los hallazgos arqueológicos se pueden visitar “in situ”, otros están expuestos en el Museo Nacional de Arte Romano.
  • Alange: Localidad famosa por su balneario romano, declarado Monumento de Interés Cultural. Posee también un castillo árabe y medieval.

Tramo V

Este último tramo de la Ruta Vía de la Plata nos conduce desde Zafra, ciudad declarada conjunto histórico-artístico de interés nacional, hasta la localidad de Monesterio, lindante ya con tierras andaluzas y puerta a la meseta desde Sierra Morena.

Destacados:

  • Zafra: Conocida como “la Sevilla chica”, esta localidad está declarada Conjunto Histórico de Interés Cultural. Cabe destacar sus dos plazas: La Grande, totalmente porticada, y La Chica, de estilo mudéjar. Digno de mención es también su Alcázar, del S.XV.
  • Calera de León: Destacamos su Conventual Santiaguista, del S.XV y el Monasterio de Santa María de Tentudía, del S.XIII.
  • Monesterio: Cuna de la joya gastronómica por excelencia de Extremadura: El jamón de “pata negra".

www.ruralplan.com/ruta_via_de_la_plata.php

COCINA CACEREÑA



La cocina cacereña siempre se ha caracterizado por ser de elaboración muy sencilla y con un marcado carácter rural.

Antiguamente al ser una tierra de pastoreo los platos que se preparaban se basaban en los productos naturales que la tierra les proporcionaba y que cocinados con abundante grasa les ayudaba a reponerse físicamente del duro trabajo y del esfuerzo.

Algunos especialistas han denominado esta gastronomía como una cocina de aromas intensos y que cuenta con la excelente calidad de sus ingredientes. Muchas son las especialidades y platos típicos de la zona. Uno de los más demandado es el gazpacho que en esta tierra se elabora de muy diversas modalidades. Tal es el caso del típico gazpacho andaluz pero con más cebolla o el llamado gazpacho poleo que está compuesto por miga de pan, huevo cocido, patata, ajo, vinagre, aceite, sal y poleo.
Otra variedad muy conocida es el ajoblanco que es el gazpacho con un huevo frito. Tampoco podemos olvidarnos de manjares como la pipirrana o el mojeteo.

Para todos aquellos amantes de la cocina sana y natural, en Cáceres podrán disfrutar de sus surtidas ensaladas. Una de ellas es a la que se denomina Zarangollo y está elaborada con un buen surtido de verduras como los pimientos asados, cebolla y finalmente huevo.
En lo referente a los productos naturales que la propia tierra cacereña ofrece debemos destacar en primer lugar la calidad de sus verduras como es el ejemplo de las setas que se preparan a laplancha o en revuelto; o los cardos.
Además las ortigas, espárragos y trufas son algunos de los alimentos que se utilizan en las cocinas de la provincia de Cáceres.
Dependiendo de la zona de la provincia de la que se encuentre podrá disfrutar de diversos platos estrella. En el caso del valle del Jerte es muy común degustar las ricas patatas a la importancia o las patatas revolconas.

Está claro que Cáceres es una provincia que destaca por el buen comer por ello siempre se puede empezar un buen menú probando las excelentes sopas que se elaboran. Algunas de ellas son la sopa de tomate que suele acompañarse con melón e higos; la sopa de cachuelas…
Por supuesto al ser tierra de pastores es evidente que en Cáceres las migas son un plato típico ya que de hecho el origen de este plato se ubica en la cocina de los pastores de la Mesta que para luchar contra el frío del invierno se preparaban este plato que les aportaba gran número de calorías.
Este plato de migas suele acompañarse por infinidad de alimentos bien sean torreznos, chorizo, ajos, pimientos o incluso chocolate.
Otro de los platos más tradicionales de esta provincia son los pucheros de alubias y garbanzos, y las gachas.

Ya refiriéndonos a la carne es el cerdo con sus embutidos el que tiene más aceptación en la zona; aunque también se consumen productos de caza como el jabalí, el venado o la perdiz.
El cordero también es otro clásico de las mesas cacereñas sobre todo el frite que es un plato compuesto por trozos de cordero cocido con patatas, pimentón, hígado y ajos. El cuchifrito es otra de las especialidades de la provincia y destacamos como digna de catar la gallina trufada que se cocina sobre todo en la localidad de Trujillo.
El pescado también tiene una relevante importancia en la gastronomía cacereña ya que los autóctonos acuden a pescar a los ríos truchas, barbos, carpas, tencas…
Destaca sobre todo el guiso de bacalao que es muy consumido por los habitantes de esta provincia.

En la cocina cacereña debido a su influencia árabe son amantes de la utilización de especias por lo que en sus platos siempre aparecen hierbas aromáticas como el tomillo, el perejil, el laurel y la hierbabuena.
Comino, canela, orégano, pimentón, o clavo entre otros son las especias más demandas y usadas para sus menús.

Una de las riquezas de esta zona de la península son los aceites de la Sierra de Gata que tienen un sabor muy especial y que están dotados por cantidad de propiedades beneficiosas.

Los quesos de esta provincia han conseguido hacerse un sitio muy importante en la gastronomía española destacando la importancia y fama que ha adquirido la deliciosa torta del Casar. Este delicioso queso es considerado como el de mayor calidad a nivel del territorio nacional ya que su elaboración con leche de oveja es única.

En lo referente a los postres, Cáceres cuenta con maravillosas frutas como el melón, las cerezas, las fresas y las frambuesas del Jerte.
Los dulces también son típicos en esta provincia en la que destacan exquisitos buñuelos de viento, perrunillas, rosquillas de alfajores aderezadas con nueces, almendras o avellanas…
También tienen un sabor especial los pestiños con miel, los bollos y los mantecados que están hechos con manteca de cerdo.
Rosca de Zarza que se adquieren en Motánchez, el hornazo de Trujillo, los higos de Almoharín, las castañas cocidas con anís y leche del Jerte y el tocino de cielo de Brozas son algunas de las especialidades golosas que podemos encontrarnos en toda la provincia de Cáceres.

Los vinos de esta zona no tienen especial importancia, aunque debemos mencionar el vino de pitarra que es de elaboración casera y los vinos blancos de la sierra de Gata y el tinto del Valle del Jerte.

Hablando de bebidas alcohólicas el producto que cuenta con más seguidores en esta provincia es el licor de frutas como el de grosella, frambuesa, bellota, o de gloria que se compone de mosto, manzanas y alcohol. Todos estos licores se elaboran en la zona de la Vera aunque el más famoso y que más prestigio ha conseguido gracias a su extraordinario sabor y calidad es el licor de cerezas preparado en el valle del Jerte. Todo un placer para los sentidos.


mundococina.portalmundos.com/cáceres


jueves, 10 de enero de 2008

EXTREMADURA, TIERRA DE CONTRASTES

Uno de los pilares en los que se basan las ofertas turísticas de una zona o una región, es sin duda alguna la gastronomía. En Extremadura podemos mostrar a nuestros visitantes autóctonos o foráneos, lo que se ha hecho en las cocinas y fogones de nuestros restaurantes, posadas, fondas, conventos, mesones, panaderías, etc. a través de los tiempos. Hoy día sencillamente, seguimos haciendo lo mismo que nuestras abuelas en sus hogares y nuestros antepasados hace cientos de años.

A veces, lo único que se ha cambiado es un fogón de siempre por la estructura de una cocina moderna; la calidad de controles de antaño. Las materias primas siguen siendo las mismas, las recetas no han cambiado, la norma de hacerlo se ha heredado con respeto y cariño y los destinatarios, seguimos apreciando lo de siempre, lo natural, lo bueno.

Que este mundo maravilloso, apreciado, duro y algunas veces mal comprendido que es el buen hacer culinario continúe durante muchos años y no se pierda, depende en buena parte de nuestros visitantes con su reconocer y sugerir, y de nuestras cocineras y cocineros con su buen hacer. El resto lo pone la naturaleza extremeña. A la calidad de nuestras ofertas y a recuperar nuestras recetas tradicionales han contribuido en gran medida muchos gastrónomos extremeños, asociaciones gastronómicas como la Cofradía Extremeña de Gastronomía y la Asociación Amigos de la Cocina Extremeña, y sobre todo el excelente trabajo que restauradores pacenses y cacereños realizan día a día en sus restaurantes o mesones, procurando mostrar lo que siempre tuvimos como mejor emblema: la diversidad y la calidad.

La enorme extensión de nuestra región es paralela a la gran diversidad y contraste de nuestra cocina si bien es una constante “los productos de siempre” y los “sabores de siempre” el resultado final es, afortunadamente, muy variado. Parece increíble que de una comarca a otra pueda surgir una diversidad tan manifiesta a la hora de elaborar recetas, o en los gustos de los productos gastronómicos.

Vinos, dulces, carnes o peces “saben distintos” si Vd. los degusta en el valle o en la sierra, en el Norte o en el Sur de Extremadura y, lo que es más maravilloso, un mismo producto puede tener sabores variados dependiendo del artesano, de la época del año...

Como observará Vd., el panorama gastronómico que vamos a intentar mostrarle es, además de variado e interesante, lo bastante atrayente como para tener que emplear muchos días en conocerlo. No se preocupe y tómese el tiempo que necesite, seleccione a su gusto. Lo sentiremos mucho por lo que no degustará en su primera selección pero, como le decíamos anteriormente, aquí la gastronomía no ha cambiado ni cambiará. Por eso, en su próximo acercamiento a nuestros “sabores de siempre” tendrá oportunidad de continuar ese agradable aprendizaje que supone degustar nuestros productos alimenticios.

Si la curiosidad del viajero, va más allá del probar y degustar, le proporcionamos algunas recetas extremeñas para que intente ponerlas en práctica en su lugar de origen. No olvide llevar con usted nuestros productos y, si el resultado es apetecible no hay duda: al margen de su virtuosismo culinario, las principales causas del resultado final serán “las materias primas”. De ello respondemos nosotros.

Y recuerde que el orgullo por “lo nuestro” no nos impide reconocer lo bueno de otras regiones; sugiera Vd. si asi lo cree necesario, aporte ideas. Los buenos restauradores, las cocineras y cocineros de estas tierras nobles y austeras se lo agradecerán.


www.caceres joven.com


LA COCINA CACEREÑA CRUZA LA FRONTERA

Doce restaurantes de la capital y la provincia participan en el XVII Festival Gastronómico, que se celebra en Lisboa.

La cocina cacereña se lanza a la conquista de los paladares lusos,en XVII Festival Gastronómico de Cáceres, que organiza la Diputación provincial en colaboración con la Asociación de Cocineros y Reposteros de Extremadura.

Participarán doce jefes de cocina, acompañados por sus doce ayudantes, para preparar sus propuestas gastronómicas. 150 comensales se sentarán a la mesa para llevarse a la boca la sopa de tomate con uvas, el bacalao marinado relleno de ensalada de frutos secos con caviar de tomate o el yogurt de Torta del Casar, entre otros platos.

La diputada de Turismo, María Fernanda Sánchez, presentó ayer en el Palacio de Carvajal el programa del XVII Festival. Destacó la dimensión que adquiere este año al cruzar la frontera. «Este año hemos dado un salto cualitativo. Por primera vez el Festival es internacional», comentó en compañía de Javier García, presidente de la Asociación Regional de Cocineros y Reposteros.

Sánchez recordó que hasta el año 2003 el encuentro gastronómico se celebraba en Cáceres edición tras edición. Pero partir de 2004, sin embargo, se lanzó a la conquista el territorio nacional. Ha pasado por el Hotel Ritz de Madrid y por el Hotel Arts de Barcelona. Ahora toca Portugal.

«El propósito -insistió- es promocionar fuera nuestra gastronomía porque es un recurso turístico más de Cáceres», declaró la diputada de Turismo.

www.hoy.es

viernes, 4 de enero de 2008

PLATOS TÍPICOS

La gastronomía tradicional extremeña es fundamentalmente una cocina sencilla, de carácter rural, practicada durante siglos por pastores y campesinos. Junto a los importantes guisos de carne de cordero o a los sabrosos embutidos y preparados de cerdo, ocupa un lugar destacado los platos elaborados con el menudo y las vísceras de estos y de otros animales, además del pan, que es ingrediente principal de sopas o migas. Asímismo, resaltan productos tan naturales y espontáneos como los espárragos trigueros, las criadillas de la tierra, las tencas, las ranas etc. También se practica una elaborada cocina, implantada en algunos de los monasterios extremeños, donde a la calidad y variedad de sus manjares se une el refinamiento de las recetas. Esta cocina enriquece el panorama gastronómico extremeño, aunque en absoluto lo define, pues la extremeña es fundamentalmente una cocina pastoril.

Las sopas se elaboran esencialmente a base de pan, añadiendo otros alimentos que le dan sabor y nombre propio: sopa de tomate engañadas con higos, sopa de ajo con jamón, ajo y huevo, llamada sopicaldo en algunas de sus versiones; sopas canas o la sopa de cachuela, con grasa e hígado de cerdo.

Comidas comunes de muchos hogares extremeños han sido, y siguen siendo, el cocido y los guisos de puchero, las patatas guisadas de mil maneras, con bacalao o costillas de cerdo entre otras, las tortillas y revueltos de espárragos trigueros o las criadillas de la tierra.

Se han definido como plato pastoril las migas que se tomaban como desayuno, y con las que se aprovechaba el pan duro sobrante de días anteriores, minuciosamente picado, acompañado con torreznos, pimientos y ajos fritos, calándose las últimas cucharadas con leche. El gazpacho, en infinidad de variedades, es un plato de lo más refrescante, constituído fundamentalmente por tomate, pimiento, aceite, vinagre y sal, logicamente gran cantidad de agua y grandes trozos de pan duro. Se diferencia el gazpacho cacereño del andaluz en que el tomate se añade en trozos pequeños, así como la cebolla -que no suele llevar el andaluz-. La presencia del pimiento y del tomate produce su característico color rojo, aunque también se prepara el gazpacho blanco o ajoblanco, elaborado con un majado de miga de pan, huevo cocido, ajo, vinagre, aceite y sal, al que se le añade a veces algo de poleo.

Gastronomia Las carnes tienen su mejor presentación en el cordero y, sobre todo, en el cerdo. Con el cordero se elabora uno de los platos más representativos de la cocina extremeña: el frite, trozos fritos de cordero que luego se cuecen con patatas y pimentón, aderezado finalmente con un majado de hígado de cordero, ajos y pimientos, todo bien espeso. Pero es del cerdo, siempre tan aprovechable, de donde se obtienen infinidad de preparados: pestorejo, picadillo, prueba, moraga, rabos, manitas y orejas de cerdo, rebozados, en salsa o con tomate, modalidades todas estas aún vigentes en muchos lugares y establecimientos. Especial consideración tienen los embutidos elaborados con tradicionales recetas caseras, que después de la matanza y de la correspondiente cura invernal pasa a englosar el aprovechamiento de la despensa para todo el año. Así, el chorizo, el lomo, el salchichón, el chorizo blanco -de extraordinaria calidad-, la morcilla fresca -elaborada con la sangre del cerdo y cebolla-, o la patatera, que pese a la sustitución de gran parte de la carne por patata cocida, a la que se añaden variables dosis de pimentón dulce o picante, consigue un sabor muy apreciable y además prácticamente no requiere tiempo alguno de curación. Pero, desde luego, la pieza más apreciable del cerdo es el jamón, de extraordinaria calidad; los llamados jamones de pata negra. Son jamones de cerdo ibérico, criados con bellotas en el campo, entre los que destacan los curados en Montánchez y Piornal.

El pescado tiene menor presencia en la cocina extremeña, aunque se conocen algunos guisos con bacalao. Todavía se siguen preparando sabrosísimos platos con tencas fritas o escabechadas, o con truchas del Jerte o de Pinofranqueado. Muy apreciado es mojo de peces, y de forma destacada el llamado mojo de tencas de Brozas.

Capítulo especial merecen las ranas rebozadas o guisadas con tomate -de carne extraordinariamente fina y blanca-. En cualquiera de sus modalidades merecen probarse las ancas de rana. Parecido sabor posee el lagarto, guisado en salsa verde o también rebozado, aunque ya es muy difícil encontrar un lugar donde se prepare. De los quesos, los más afanados son las llanadas tortas del Casar, aunque también hay otros buenos quesos artesanos de oveja y de cabra, así como el queso fresco de vaca.

Son tradicionales los postres caseros, peculiares de cada población, desde los postres de cuchara como los huevecillos, hasta los dulces y repostería: bollos de chicharrones, perrunillas, bizcochos, los repápalos de Torrejoncillo o las monumentelas de Alcántara, los suculentos hornazos de Trujillo, con chorizo y huevo cocido en su interior.

En la alta Extremadura son importantes los vinos de pitarra, elaborados artesanalmente en pequeñas cantidades, para poco más que las necesidades familiares. Entre ellos considere el viajero los vinos blancos de la Sierra de Gata, sobre todo los de Acebo, Descargamaría y Gata: los turbios de Cañamero, y los buenos caldos de Montánchez y Miajadas.

Junto a esta cocina extremeña se mantienen recetas de gran exquisitez y refinamiento que, aunque los estudiosos al uso no suelen aceptar como ejemplo de la gastronomía local, parece que proceden de una cocina refinada de corte palaciego, casi cortesano, nacida en el triángulo que formaban loa monasterios de Alcántara, Guadalupe y Yuste.La importancia de estos monasterios y la continuidad en la vitalidad de los primeros parece que permitió el surguimiento en ellos de una alta cocina, que aunaba la elevada calidad de las materias primas y lo sofisticado de las recetas. Hay que subrayar el reducido ámbito de esta cualificada cocina, muy lejos de lo que se preparaba en los fogones de los hogares extremeños, pero no por ello puede dejarse de considerar como cocina autóctona, ya que algunas de sus recetas se realizan incluso fuera de España, pues la invasión francesa del siglo XIX introdujo estos recetarios en el ámbito continental europeo.

De la exquisitez y refinamiento de esta cocina dan prueba diversos platos todavía en uso: perdiz al modo de Alcántara, carnero verde, faisán trufado, etc, todos ellos proceden del Convento de San Benito, en Alcántara.

GASTRONOMIA CACEREÑA


Cáceres, paraíso de caza

La abundancia de la caza en Cáceres ha caracterizado siempre su cocina. En algún momento fue una carne de subsistencia y luego de auténtico lujo, merced a cuidadas preparaciones culinarias que culminan en la perdiz a la moda de Alcántara, adoptada por la cocina francesa de palacio.

Además de la perdiz, otras aves, caza de pelo, mayor y menor, hacen a esta provincia una delicia para los aficionados cinegéticos.

La Vera es una excelente huerta en la que se producen tomates sabrosos y pimientos. De los pimientos se obtiene un excelente condimento: el pimentón, que es un ingrediente fundamental de casi toda la chacinería española.

El pescado, de río...

El pescado también está presente en los fogones cacereños. En esta provincia existen numerosas formas de preparar el bacalao, pero también se puede optar por el pescado de río: las truchas del Jerte, o las tencas. Las tencas fritas son clásicas en la cocina cacereña. En cualquier caso, también hay recetas originalísimas de la gastronomía extremeña que tienen su origen en los tiempos en los que anguilas y lampreas remontaban los ríos, y que hoy se siguen usando con otros pescados.

El mejor embutido

Son excelentes las chacinas y los salazones del cerdo ibérico. Algunos productos que pueden saborearse son el salchichón, el chorizo blanco, la morcilla fresca... pero por encima de todo el jamón, el jamón de pata negra de Montánchez y Piornal. Un auténtico placer para los sentidos. Un placer que se hace aún mayor si estos productos se consumen acompañados de vinos de Pitarra; caldos cacereños que todavía se elaboran de forma tradicional.

Y el mejor queso

De todos los quesos españoles, el más original, el que tiene más personalidad, el que se ha convertido en un símbolo de calidad, es la Torta del Casar,que se hace con la leche de oveja y que, en un proceso de fermentación especial, produce una auténtica exquisitez, suave, sabrosa, y con tal sabor y aromas, que nunca se puede olvidar.

La repostería cacereña

Dentro del capítulo dedicado a los dulces, en Cáceres podemos encontrarnos con una gran variedad de los mismos. Desde dulces de cuchara como los huevecillos, hasta productos de repostería clásica. Bizcochos, perrunillas, repápalos, bollos de chicharrones o monuméntelas de Alcántara son algunas de las exquisiteces, destinadas a hacer las delicias de los más golosos.

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